Visual thinking: el idioma universal

Visual thinking: el idioma universal

Una imagen siempre ha valido más que mil palabras

Hay conceptos complejos que son difíciles de transmitir y entender a través de palabras. Teniendo en cuenta que el ser humano recuerda mejor las imágenes, ¿por qué no potenciar el visual thinking en las pymes?

El visual thinking (o pensamiento visual) es una estrategia que se basa en transmitir mensajes a los usuarios, clientes o lectores de manera completamente visual. Esta técnica es mucho más efectiva (y antigua) en la generación de recuerdos duraderos que la comunicación escrita. Además, también exige mucho menos esfuerzo al receptor del mensaje para entender los conceptos reflejados en el dibujo.

Otra de las ventajas del visual thinking aplicado a las empresas, es que esta forma de comunicar sobrepasa la barrera idiomática, por lo que cualquier persona podrá entender el mensaje sin necesidad de conocer en profundidad el idioma (si hay que incorporar palabras, es recomendable utilizar el inglés, ya que es la lengua internacional más hablada).

La prueba de que la comunicación visual y el visual thinking están adquiriendo un mayor protagonismo en nuestra sociedad es la proliferación de redes sociales basadas en la difusión de imágenes, como son Pinterest, Instagram o Snapchat. De hecho, también en Facebook o Twitter se aconseja hacer publicaciones acompañadas de fotografías para conseguir mejores resultados de alcance e interacción de los usuarios. Otra de las estrategias que prueban el gran auge del visual thinking es el aumento de la difusión de infografías, un método que permite simplificar de manera visual conceptos muy complejos y poco intuitivos.

Uno de los primeros pasos a la hora de llevar a cabo una acción de visual thinking, es simplificar la idea que queremos transmitir. De esta manera, corremos menor riesgo de no hacernos entender. Hay que tener en cuenta que el mensaje que se muestre a través del contenido visual que vayamos a compartir debe estar dentro de la estrategia de comunicación general de la empresa para no generar incoherencias. De esta forma, podremos utilizar la imagen creada tanto en el marketing online como offline.

Por otra parte, también es importante recalcar que el visual thinking también puede utilizarse de manera muy efectiva en conferencias y reuniones, pues las imágenes transmiten de forma clara y rápida conceptos que, a priori, puedan ser excesivamente complejos. Además, esta estrategia hará que la conferencia sea más amena y generará más atención en el público.

Pero, ¿cómo encontrar y/o generar las imágenes idóneas para transmitir los mensajes que interesan a la compañía? En primer lugar, lo más importante es observar y basarnos en la experiencia que nos da la vida real. Y ya no solo en lo referente al trabajo o al sector en el que opera la empresa, sino también en situaciones comunes donde surgen problemas y circunstancias que requieren de una solución.

Lo realmente destacable de la idea del visual thinking es su capacidad para que los seres humanos comprendan y asimilen un mensaje. Cuál será el mensaje en concreto y la forma en la que se convertirá en una imagen, depende de los intereses, la capacidad y el talento que posea la empresa.

La cuestión es, ¿por qué no probarlo?

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