Neuromarketing y engagement

Neuromarketing y engagement

Se acortan los caminos para el desarrollo de nuevas marcas, productos y servicios.

El acelerado avance de la tecnología trae nuevos retos. Expertos en neurociencias dirigen estudios hacia el marketing empresarial.

Para muchos expertos en marcas y estrategias publicitarias el término neuromarketing les ha resultado un ¡dolor de cabeza!, pues es un término que abarca estudios neurocientíficos aplicados al concepto central del objeto para lo que ha sido creado y lanzado al mercado.

Como señaló Peter Drucker, El objetivo principal del Neuromarketing es decodificar los procesos que forman parte de la mente del consumidor de manera que podamos descubrir sus deseos, ambiciones y causas que no vemos en sus opciones de compra. Esta grandiosa ciencia se centra en dibujar la percepción de los sentidos y el impacto común, genera diferentes rangos y escalas mentales según los parámetros emocionales establecidos por la ciencia tradicional y los descubiertos por la cuántica experimental y experiencial. El neuromarketing parte de la premisa del ¿por qué?, ¿para qué?, ¿cómo?, ¿cuál o cuáles?, ¿dónde?, centrando estas preguntas en lo que no se ve.

Actualmente, el camino para el desarrollo de estrategias de creación de nuevas marcas, productos y servicios se acorta cada vez más gracias a los últimos avances científicos y tecnológicos que sitúan al neuromarketing como el estudio de la revolución del conocimiento.

Técnicas de actividad fisiológica cerebral como el electroencefalograma (EEG), se han convertido en la mejor herramienta para científicos y empresarios, ya que cada vez los algoritmos de procesamiento son más avanzados, lo que significa que el neuromarketing podrá aportarles datos e información de valor sobre la actividad cerebral con mayor claridad para la creación de marcas, productos y servicios.

El electroencefalograma (EEG) es una de las tecnologías más fiables y es de gran utilidad para las investigaciones en neuromarketing no solo por su bajo costo, sino porque su método consiste en grabar y monitorizar la actividad eléctrica de la superficie del cerebro, realizando registros en milésimas de segundo, algo muy útil ya que ayuda evaluar el valor de un estímulo de marketing obteniendo con exactitud métricas como el grado de atención, la relevancia personal o engagement, la valencia afectiva o percepción positiva o negativa de algún estímulo y la probabilidad de memorización.

Para aplicar el neuromarketing en el reconocimiento de marca, uno de los objetivos principales de todo empresario, se necesita tener un equipo interdisciplinario con amplio conocimiento científico, publicitario, sociológico, antropológico, psicológico, de comunicación y con habilidades cognitivas para percibir, analizar, desarrollar y crear estrategias de alto impacto que se hagan visibles a los sentidos.

Todo el equipo de profesionales, anteriormente nombrado, tomando como fundamento la libertad de pensamiento y el respeto, comparten sus conocimientos en el laboratorio experiencial, sala donde exponen la fusión de las disciplinas estudiadas y aplicadas a la idea u objeto de investigación para el desarrollo de una marca potencial.

El laboratorio experiencial hace uso del neuromarketing como experiencia de interacción, permite llevar el inconsciente al consciente, conocer fielmente esa percepción en el marco de marcas, productos, y servicios.

Pero quizá el mayor logro del uso del neuromarketing, para empresarios y expertos en marcas y estrategias publicitarias, es el conocimiento y análisis del entorno. Ahí se encuentra la mayor apuesta, no solo para la toma decisiones, sino también para reducir o eliminar el factor de la indecisión consciente y que el consumidor no genere insatisfacción posventa.

La toma de decisiones se debe al análisis del entorno, toda estrategia de marketing, diseñada y recreada para alcanzar los objetivos comerciales y financieros de una marca, deberá fundarse es su estudio y así generar relaciones sólidas y duraderas con sus usuarios.

Sensaciones, formas, sonidos, ambientes, olores, entre otros aspectos, influyen en las decisiones de compra; el entorno está directamente relacionado con los estados de ánimo, permite conocer a fondo cómo responden los sentidos de los usuarios a determinadas variables.

Entender el neuromarketing y aplicar las nuevas tecnologías para su estudio, es sin duda el camino más claro y directo para el establecimiento de relaciones estables, profundas y duraderas con nuestros usuarios.

Hoy esta ciencia revolucionaria del conocimiento nos deja claro que todos los esfuerzos deben centrarse en la interacción que tenemos con nuestros clientes y su entorno, lograr un vínculo emocional con ellos y que así puedan mantenerse fieles a una marca; sin temor alguno debemos dejar en segundo plano a las ventas, éstas vendrán por añadidura.

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